El CPAP sigue siendo el tratamiento de referencia para la apnea moderada a severa, pero no es la única opción — y no todas las personas lo toleran bien. Para casos leves a moderados, o para quienes no logran adaptarse al CPAP, un dispositivo de avance mandibular como ROF™ puede ser una alternativa.
¿Por qué alguien buscaría una alternativa al CPAP?
Es una de las consultas más frecuentes que recibimos, y tiene sentido: el CPAP requiere una máquina, una mascarilla y una manguera que muchas personas encuentran incómodas para viajar, para dormir acompañadas, o simplemente para sostener noche tras noche. Cuando la incomodidad hace que alguien deje de usarlo, el tratamiento deja de cumplir su función — y ahí es donde vale la pena evaluar otras opciones.
¿Cuándo conviene CPAP y cuándo un ROF?
- CPAP suele ser la primera indicación en apnea moderada-severa, por su nivel de evidencia y efectividad en esos casos.
- ** ROF** suele indicarse en ronquido sin apnea y en apnea leve-moderada y también en apnea severa cuando el paciente no tolera el CPAP, que es una de las situaciones donde más consultas recibimos y donde este tratamiento puede marcar la diferencia.
En ambos casos, la indicación correcta depende de tu diagnóstico específico, no de una preferencia personal únicamente.
¿Y si ya uso CPAP y quiero cambiar?
No se recomienda dejar el CPAP por cuenta propia si fue indicado para apnea moderada-severa. Lo que sí podés hacer es consultar si tu caso admite un ROF como alternativa o como tratamiento combinado, o sea, usando los dos a la vez, eso lo evalúa un profesional, no un dispositivo genérico.

